Marianna Giloni
26 de octubre de 2019

5 Hábitos para aliviar el stress de la Era Digital

El estado de alerta constante y ansiedad (que más tarde se convierte en estrés crónico), se encuentra cada día más naturalizado, y un gran impulsor de esto es el estilo de vida que encontramos en las grandes ciudades que implica, de la mano de la tecnología, estar conectados todo el tiempo, always on.

El estado de alerta constante y ansiedad (que más tarde se convierte en estrés crónico), se encuentra cada día más naturalizado, y un gran impulsor de esto es el estilo de vida que encontramos en las grandes ciudades que implica, de la mano de la tecnología, estar conectados todo el tiempo, always on.

Y si bien esto tiene sus lados positivos y ventajas, como por ejemplo, el desdibujamiento de las barreras físicas que nos habilita a estar en contacto constante con familiares y amigos en países lejanos o poder trabajar desde casa, también tiene partes negativas. Una de las más habituales están relacionados a las redes sociales y al exceso de comunicación (como por ejemplo mensajes y mails en nuestros smartphones). A diferencia de años atrás, cuando terminábamos de trabajar y podíamos desconectarnos fácilmente, los estímulos y la capacidad de estar siempre conectados termina generando un estado de alerta constante que se traduce en estrés del malo. 

Quizás se pregunten por qué hablo del malo…  ¿hay estrés bueno? La respuesta es bastante categórica: sí, es el que nos ayuda a estar activos en el día a día y nos permite resolver conflictos. Pero  cuando no podemos parar y desconectarnos, éste sin lugar a dudas se convierte en malo. Entonces, como podemos ver, es una línea extra super delgada la que separa uno del otro, por eso es importante desarrollar hábitos que nos ayuden a mantenernos en equilibrio.

 ¡A continuación, te dejo 5 hábitos que si lográs aplicarlos en tu rutina diaria o semanal puedo asegurarte de que van a cambiar tu vida!

  • Meditar

Según la investigación publicada en 2013 en la revista Health Psychology, la atención plena no sólo está asociada con sentirse menos estresado, está también vinculada a una disminución de los niveles de la hormona del estrés (el cortisol).

Todos estamos familiarizados con la palabra, pero pocos conocen de qué trata realmente. Hay muchas técnicas y muchas formas de ver y entender la meditación, en mi caso lo entiendo como un entrenamiento mental, tener la capacidad de estar prestando atención al momento que se está viviendo, es tener la capacidad de entrenar a tu mente para que se enfoque.

La técnica que más recomiendo es el mindfulness o atención plena, trata justamente de eso, quedarte quiet@ unos minutos en una posición cómoda concentrándote solo en tu respiración y en lo que sucede en ese momento..

Si estás muy estresado o con mucha ansiedad, lo más probable es que empieces a pensar en todo lo que tenes que hacer, mi consejo en estos casos es usar una de las miles de meditaciones guiadas en internet, hasta que te sientas más cómodo y familiarizado con la técnica.

Si bien recomiendo que sea por la mañana, no importa en qué momento del día lo hagas, meditar solo 5 minutos al día HACE la diferencia, nos ayuda a tomar perspectiva, no importa donde estés, podrías estar en el subte con auriculares y una música para meditar.

Este proceso ayuda a que te enfoques en el día a día y no en lo que podría llegar a ser o lo que fue, que por lo general es lo que causa el estado de alerta o estrés

¿Después de todo esto seguís pensando que te cuesta meditar? Antes de empezar hace tres respiraciones profundas que son un calmante natural 😉

  • Ejercicio Regular

 Al realizar una actividad física, tu cuerpo libera endorfinas que actúan como un calmante natural para tu sistema nervioso, es por eso que después de hacer deporte tenemos una placentera sensación de paz y bienestar.

Pero nuevamente no es necesario que sean 2 a 5 horas diarias de ejercicio, claramente mientras más tiempo tomes para entrenar y generar una rutina, mejor va a ser, pero si estas con falta de tiempo con solo estirar 5 minutos al día al principio es más que suficiente.

¿Podemos considerar estirar como deporte? Siempre que pongamos a nuestro cuerpo en movimiento un par de minutos al día, estamos activando nuestra circulación y de alguna forma despertando y conectando con distintas partes de nuestro cuerpo, antes que nada “algo” siempre es mejor 😉

  • Desconectarnos del celu o ser conscientes del tiempo que estamos en él

La mayoría de la población hoy tiene un smartphone, nos vamos a dormir con él y nos despertamos con él, se convirtió en un actor principal de nuestras vidas, sin embargo, el estar conectados todo el tiempo, ya sea con mensajes, mirando el diario, un juego, mails del trabajo, etc… es lo que nos genera este estado de alerta constante, cuando veo un mensaje, lo más probable es que sienta la necesidad de contestar, aunque no pueda hacerlo inmediatamente y si esto sucede cuando recién nos despertamos aunque todavía mi cerebro no esté del todo despierto y preparado para contestar, nos genera esta sensación de “urgencia” antes de empezar el día.

Lo mismo sucede a la noche, si venimos de un día cargado con mucho estrés, lo más probable es que si recibimos un mensaje antes de dormir que nos recuerda algo del día, va a ser muy difícil que nos desconectemos apenas cerremos los ojos y descansemos como corresponde.

Este es uno de los hábitos más difíciles, lo sé, pero es el que mejores resultados trae:

Silenciar las notificaciones una a dos horas días, tomar descansos conscientes del celular nos ayuda a tomar distancia y entenderlo como lo que es: UNA HERRAMIENTA MAS.

Nos ayuda a entender que por no contestar un mensaje de inmediato, nada explota, por ende, nos empezamos a permitir despertarnos y no agarrar enseguida el celu, como irnos a dormir sin tenerlo al lado Si o Si.

  • Permitirnos descansar

Cuando estamos estresados parar no es una opción, sentimos que todo tiene que ser ya y que hay miles de cosas para hacer que necesitan de nuestra atención y puede que sí, que así lo sea, sin embargo si no te prestas atención a vos primero, tu salud física y mental corren peligro.

Este es uno de los síntomas más obvios para nuestro entorno, pero menos obvios para quien esté afectado.. sentir que no tenemos tiempo para descansar, que no podemos, sin embargo es súper importante para romper el ciclo de alerta constante y lograr bajar los niveles de estrés.

Si nuestro cuerpo empieza a emitir señales de cansancio frecuente o enfermedades recurrentes es porque probablemente estemos exigiéndonos por de más. Significa que tenemos que parar.

Cuando estamos estresados, la sensación más común es sentir que NO podemos parar, por eso es importante que te des permiso para hacerlo. Puede ser una tarde, un día o una hora. Al “auto autorizarnos” logramos descansar de forma consciente, si no lo hacemos lo más probable es que ese tiempo lo pasemos pensando en lo que tenemos que hacer logrando el efecto contrario al que queremos.

  • Tiempo Libre

Similar pero distinto al punto anterior, cuando tenemos niveles de estrés alto lo más probable es que (de manera inconsciente, claro) llenemos nuestro tiempo libre con más responsabilidades sin aprovecharlo para hacer algo que nos de placer o lúdico, es importante identificar ¿Cuál es el momento del día o de la semana con tiempo libre? ¿No lo tenes? ¿Cuándo lo podrías hacer? En base a esas respuestas, buscar una actividad que te divierta, relaje o apasione y que no tenga absolutamente nada que ver con tu día a día… esto quiere decir que si trabajas de algo que amas (como puede ser la danza :P) busques otra cosa totalmente distinta, porque si tus niveles de estrés se desencadenan por tus responsabilidades. Lo más probable es que en el medio de la actividad pienses en algo relacionado y terminemos con el efecto contrario.

Romper el círculo vicioso que el estrés malo propone es difícil, pero no imposible, lo sé de primera persona, aplicando, aunque sea uno o dos de estos consejos va a lograr que empieces a notar el cambio y puedas empezar a crear una rutina mucho más sana que seguramente va a aumentar los buenos resultados de tu vida en general. 

¡Muchas Gracias por leer! ¿Te quedó alguna duda? ¿Crees que podemos ayudarte con algo? Escribinos! 😀

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Otras Notas
Cuando somos adultos por lo general solo podemos dedicar un par de horas semanales a practicar alguna actividad física, y, en la mayoría de los casos, si el deporte no es tu actividad principal, estamos el 80% (por no decir 90%) del día en posiciones de tensión, estáticas, estándar y/o rutinarias donde la conexión con nuestro cuerpo es casi nula.
En el deporte en general consideramos un entrenamiento completo a cualquier actividad que exija de nosotros las siguientes características: Coordinación, Flexibilidad, Equilibrio, Fuerza, Velocidad. Cualquier entrenamiento que se quiera considerar completo tiene estas bases.