Marianna Giloni
29 de agosto de 2019

Derribando mitos: ¿se puede aprender a bailar de adultos?

Comenzaremos derribando un mito instalado en nuestra sociedad: se puede comenzar a bailar y disfrutar de la danza aún siendo adultos sin entrenamiento ni técnica pre-existente.

El ballet, y cualquier disciplina derivada del mismo, fueron creados para deportistas de élite, por su gran exigencia física y técnica. Sin embargo, siempre fue considerado un tipo de arte, ya que su fin último es transmitir y generar emociones o contar una historia..

Por ello, para poder aprender a bailar a una edad adulta es importante encontrar un profesor y un espacio que esté familiarizado y entienda  la diferencia de un deportista de élite y uno amateur. Esta será la clave que terminará definiendo nuestro éxito a la hora de aprender a bailar. Incursionar en la danza con un entrenamiento y profesor que estén previamente adaptados a deportistas amateurs adultos, garantizará que quien tome la clase lo pueda hacer sin lastimarse y pueda acceder a un entrenamiento completo. E incluso le permitirá acercarse a la belleza de este arte.

Pero ¿cuál es, esencialmente, la diferencia entre un deportista amateur y uno profesional?

Los deportistas que consideramos profesionales son quienes invierten mucho tiempo entrenando y practicando su destreza en el deporte escogido. Este entrenamiento de habilidades se combina con entrenamiento físico para contribuir a mejorar su rendimiento.

El entrenamiento del deportista profesional o de elite está pensado para convertirlos en deportistas de alto nivel y alto rendimiento.

Mientras que, por otro lado, se considera Amateur a toda actividad que se realiza sin tener un carácter de profesional, es decir, se hace por placer y satisfacción personal. Un deportista amateur es aquél que practica un determinado deporte sin que su fin último sea la remuneración económica.

Por lo general los deportistas profesionales son extremadamente buenos en la práctica del deporte elegido por haber iniciado en una temprana edad.

Estos conceptos pueden ser fácilmente llevados al ámbito del balle, una clase de ballet para adultos principiantes tiene ejercicios que se utilizan usualmente para convertir a niños en bailarines profesionales. Entonces no solo tenemos que adaptar el entrenamiento de un deportista profesional a uno amateur, sino que también tenemos que cambiar el de niños a adultosel cerebro de un niño, al estar en plena etapa de crecimiento, está preparado para aprender (es una hoja en blanco) a diferencia del adulto, que está predispuesto a afianzar aprendizajes (hay que reeducar). 

Las ventajas de recorrer este camino de adultos y con adultos (si sos profe) es que tienen una mayor comprensión sobre los conceptos, por lo que, con tiempo y paciencia, no solo se incorporan aprendizajes nuevos, sino que también se adquieren infinidad de beneficios psíquicos y emocionales.Ahora que ya sabés todo esto, también sabés que aprender técnicas complejas de adultos, no sólo es viable sino que es súper gratificante. Solo necesitas, como en cualquier actividad nueva, paciencia para re-educar a tu cuerpo y mente, y un profesional acorde que te acompañe para que te sientas cómod@ en el proceso 🙂 .

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Otras Notas
El estado de alerta constante y ansiedad (que más tarde se convierte en estrés crónico), se encuentra cada día más naturalizado, y un gran impulsor de esto es el estilo de vida que encontramos en las grandes ciudades que implica, de la mano de la tecnología, estar conectados todo el tiempo, always on.
Cuando somos adultos por lo general solo podemos dedicar un par de horas semanales a practicar alguna actividad física, y, en la mayoría de los casos, si el deporte no es tu actividad principal, estamos el 80% (por no decir 90%) del día en posiciones de tensión, estáticas, estándar y/o rutinarias donde la conexión con nuestro cuerpo es casi nula.