Marianna Giloni
29 de agosto de 2019

¿Logramos un entrenamiento completo en danza?

En el deporte en general consideramos un entrenamiento completo a cualquier actividad que exija de nosotros las siguientes características: Coordinación, Flexibilidad, Equilibrio, Fuerza, Velocidad. Cualquier entrenamiento que se quiera considerar completo tiene estas bases.

Sobre estas bases trabaja la danza, y es en este sentido que se considera un ejercicio de cuerpo completo pero que es realmente divertido. Es bueno para tu corazón, te hace más fuerte y puede ayudar con el equilibrio y la coordinación. Una clase de baile de 30 minutos quema entre 130 y 250 calorías, casi lo mismo que trotar. Por ello, quienes hayan trabajado previamente sobre coordinación, fuerza, flexibilidad, equilibrio y velocidad, seguramente aprendan a bailar mucho más rápido.

Ahora bien, los ejercicios que conocemos comúnmente de danza están diseñados para lograr esto y algo más, ya que el fin último de todos los ejercicios y técnicas es transmitir algo (emoción o sentimiento. Siendo que la danza es considerada un arte que ejecutan deportistas profesionales, sus ejercicios son destinados a este público desde sus orígenes, agregando la calidad y la interpretación de cada movimiento como ingredientes extra.

En este caso, cuando hablamos de Calidad de Movimiento no estamos hablando de la Calidad del Entrenamiento. Llamamos Calidad de Movimiento cuando buscamos un movimiento de forma casi perfecta desde el punto de vista técnico y estético.

¿Porqué es importante saber que esto existe? 

Simple: para que no te frustres. Si sos un adulto que quiere empezar a bailar, es importante que tu prioridad no sea buscar la calidad técnica y estética de movimiento. El cuerpo es sabio, pero tiene sus tiempos para procesar las cosas nuevas que estamos aprendiendo, por lo que cuando ya tenemos todo lo anterior (flexibilidad, coordinación, etc.), sólo ahí tiene más sentido enfocarnos en estos detalles.

Cuando todavía nos falta mucho por aprender, si nuestro foco está puesto en la calidad del movimiento, lo único que logramos es frustrarnos y confundirnos. 

Esto no quiere decir que la debamos descartar, sólo que es recomendable trabajar en simultáneo con los cinco pilares, es decir, el foco al inicio de un entrenamiento para deportistas amateurs debe estar puesto en entrenar y alcanzar estos pilares para lograr reconocimiento, control y confianza corporal.

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Otras Notas
Cuando somos adultos por lo general solo podemos dedicar un par de horas semanales a practicar alguna actividad física, y, en la mayoría de los casos, si el deporte no es tu actividad principal, estamos el 80% (por no decir 90%) del día en posiciones de tensión, estáticas, estándar y/o rutinarias donde la conexión con nuestro cuerpo es casi nula.
Comenzaremos derribando un mito instalado en nuestra sociedad: se puede comenzar a bailar y disfrutar de la danza aún siendo adultos sin entrenamiento ni técnica pre-existente.