Marianna Giloni
29 de agosto de 2019

¿Sin dolor, no hay gloria? 5 Consejos prácticos para prevenir lesiones

Cuando somos adultos por lo general solo podemos dedicar un par de horas semanales a practicar alguna actividad física, y, en la mayoría de los casos, si el deporte no es tu actividad principal, estamos el 80% (por no decir 90%) del día en posiciones de tensión, estáticas, estándar y/o rutinarias donde la conexión con nuestro cuerpo es casi nula.

Cuando somos adultos por lo general solo podemos dedicar un par de horas semanales a practicar alguna actividad física, y, en la mayoría de los casos, si el deporte no es tu actividad principal, estamos el 80% (por no decir 90%) del día en posiciones de tensión, estáticas, estándar y/o rutinarias donde la conexión con nuestro cuerpo es casi nula. Este es uno de los más grande motivos por los que la mayoría de las personas adultas padecen de contracturas y pueden presentar otras dolencias como consecuencia de la falta de movilidad o estiramiento. Muchas veces ni siquiera se percatan de estas dolencias hasta que comienzan a hacer alguna actividad física. 

A continuación, te traigo un par de consejos a tener en cuenta antes de que empieces cualquier deporte y logres prevenir lesiones:

  • ¿Sin dolor, no hay gloria? 

Sin dolor, no hay gloria (no pain, no gain).Es una de las frases más famosas que, sin embargo, no puede estar más alejada de la realidad. Si al día siguiente de hacer tu primer clase no te podes levantar de la cama del dolor, significa que te esforzaste de más. Fuiste mucho más lejos de lo que tu cuerpo podía, lo que se traduce en lesiones a la vuelta de la esquina. 

El problema central radica en que profesores (Sí, profesores) y alumnos tienen mal esta información que es vital para la salud. Al otro día de hacer tu primer clase y 48hs. o 72hs. más tarde puede molestar, por el trabajo muscular, pero jamás doler y mucho menos al punto de ser insoportable. Si eso sucede, lo más probable es que hiciste más de lo que podías y el cuerpo está emitiendo su alerta con el dolor.

Es recomendable tenerte paciencia las primeras clases a sufrirlo después. Y si realmente sentís que estás al borde del agotamiento, avisá a tu profe.

  • Cuidar las Articulaciones

Cuando somos adultos, el impacto sobre la articulación es mucho más sensible, por lo que se recomienda fortalecer los grupos musculares que rodean a las articulaciones y así evitar el impacto directo al inicio del entrenamiento. Si hay algún impacto en la clase que estás tomando sobre las mismas, (por ej: saltos o caídas) debemos asegurarnos de recibir las indicaciones necesarias para minimizar riesgos y cuidarnos.

  • Espalda descontracturada, previene mareos: 

El 90% de los adultos con profesiones que no están relacionadas al deporte presentan contracturas producidas por la mala postura, tensión y estrés diario; así como también pueden ser causadas por desviaciones de la columna como escoliosis, lordosis o cifosis. Por eso es tan importante dedicarle un mínimo de 10 minutos por clase a soltar estos lugares para evitar lesiones futuras y asegurar la calidad del trabajo. 

¡A tener en cuenta! Aliviar las contracturas puede traer síntomas como mareos ya que la sangre empieza a fluir más rápido, por lo que ante la presencia de estos síntomas o molestias fuera de lo normal siempre es recomendable consultar con tu médico de cabecera.

  • Calidad vs. Cantidad 

La mayoría de las lesiones deportivas que ví a lo largo de mi vida fueron por ejercicios mal ejecutados, ya sea por no saber cual es la postura correcta a la hora de hacerlo o simplemente porque en busca de la cantidad nos olvidamos de todo lo anterior.

La calidad en todos los ejercicios, no solo debe ser con fines estéticos sino también a modo preventivo (para evitar lesiones). No te olvides de preguntar cuál es la postura correcta a tu profe en cada ejercicio, si es que no lo aclara 😉

Hacer 5 abdominales bien hechos siempre trae muchos mejores resultados que 100 mal hechos. 

  • Escuchar el cuerpo

Por último, pero no menos importante: Tu cuerpo, tu templo… seguramente algún profe te lo dijo alguna vez y como dijimos en el primer punto de este artículo, el cuerpo tiene sus formas de hablar, ya sea a través del dolor o molestias. Aunque tengas el apto físico al día o hace mucho que hacés deporte, no quiere decir que seas inmune a las lesiones. Además, aunque tengas el mejor o la mejor profe del mundo al frente de la clase, no puede sentir lo que estás sintiendo vos. Por ello es tan importante que aprendas a escucharlo, te prestes atención y te trates con cariño y paciencia. 

¡Espero que hayas disfrutado -y tomado nota- de estos consejos!

Cuida tu cuerpo y tu cuerpo te cuidará :).

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Otras Notas
En el deporte en general consideramos un entrenamiento completo a cualquier actividad que exija de nosotros las siguientes características: Coordinación, Flexibilidad, Equilibrio, Fuerza, Velocidad. Cualquier entrenamiento que se quiera considerar completo tiene estas bases.
Comenzaremos derribando un mito instalado en nuestra sociedad: se puede comenzar a bailar y disfrutar de la danza aún siendo adultos sin entrenamiento ni técnica pre-existente.